• La Boella ofrece múltiples servicios para el día más especial, como menús personalizados y decoraciones con carácter.

Noviembre de 2018. – Aunque aún quedan unos meses para que empiece la temporada de bodas, un evento de tal magnitud debe planearse con tiempo. Hay que tomar muchas decisiones y probablemente una de las más importantes es ponerse de acuerdo en el sitio de la celebración. Hacerlo en una masía del siglo XII rodeada de olivos y a menos de una hora de Barcelona como La Boella es una de las opciones ideales. Estos son algunos servicios y consejos que el establecimiento ofrece a los novios para tan señalado día:

Elegir correctamente el lugar de la celebración

El alojamiento tarraconense cuenta con más de 8.000 m2 jardines de ensueño, distribuidos en cuatro espacios. Un edén natural que rodea una finca del siglo XII totalmente reformada y conservada, decorada al detalle para huir de la tipicidad, para que el día de vuestra boda esté ambientado en una atmósfera única.

Una decoración para cada pareja

El enlace matrimonial debe ser un evento singular y por eso La Boella ofrece a los novios la posibilidad de hacerse cargo de su propia decoración. La sala principal puede convertirse en un espacio completamente minimalista, o uno con increíbles adornos para ofrecer una decoración atípica que nadie asociaría a una boda. Tematizar al completo los espacios que se han escogido para casarse con la decoración soñada se convierte en una realidad en La Boella.

La decoración floral es uno de los puntos fuertes del complejo tarraconense, que la cuida hasta el más mínimo detalle con flores frescas, elegantes, cortadas con gracia y colocadas al milímetro según la elección de los novios.

Con la mejor compañía posible

Uno de los grandes esfuerzos a la hora de organizar una boda es elegir a los invitados y repartirlos en las mesas. Esta tarea se convierte a menudo en un complicado rompecabezas en el que la diplomacia juega un papel clave. El portal online de La Boella ofrece una plataforma web completamente privada con un planificador que ayuda a repartir y cambiar la asignación de mesas cuando se necesite. Además, al tratarse de un espacio privado de cada pareja, los novios pueden seguir y modificar en cualquier momento los cambios que puedan ir surgiendo.

Un banquete hecho a medida y de kilómetro 0

El banquete es un elemento clave y probablemente determina la satisfacción de los invitados y los novios. En La Boella, el menú de bodas no es una opción cerrada y se puede adaptar a las preferencias de los cónyuges.

Cuenta con una amplia gama de productos de calidad y de kilómetro cero que se reparten en una carta con entrantes fríos y calientes; aperitivos de brasa y vermut; entrantes vegetales o de marisco y segundos platos con carne o pescado. La Boella, además de los postres, elaborados en su propio obrador, también se encarga de preparar el pastel de bodas, con seis a opciones a elegir y con diversos sabores que oscilan entre chocolate y el aceite.

Un ambiente de ensueño con tus seres queridos

Conseguir una boda que parezca sacada de un libro de fantasía es uno de los grandes anhelos de los novios. Y en La Boella se ofrecen servicios que propician esta ambientación: hacer una entrada nupcial caminando sobre una alfombra roja o disfrutar de unos fuegos artificiales como colofón de la celebración, son algunos de los servicios disponibles para lograr esa boda de ensueño.

Mima a tus invitados con un detalle singular

Un recordatorio por escrito, bombones de chocolate o una pequeña botella de champán son recordatorios de boda bonitos, pero que bien seguro que se han regalado en muchas otras bodas antes. La originalidad es un punto a favor y en una tierra con tradición oleoturística como Tarragona, qué menos que obsequiar a tus invitados con un tarro de deliciosas aceitunas o con una botella del multipremiado aceite de La Boella. Para llevar la originalidad al extremo, el detalle más singular que ofrece el edificio tarraconense es la opción de instalar un fotomatón para que novios e invitados puedan hacerse fotos ilimitadas que formarán parte de uno de los álbumes de boda.

No es el mejor día para conducir

Conducir después del cansancio que supone una boda no es una gran elección. Para los invitados que no pernocten en el propio hotel, es mucho más cómodo y agradecido volver al centro de la ciudad o al punto de partida con un servicio de autobús disponible a cualquier hora. Para los que van en coche, el aparcamiento tiene 120 plazas.

Los nervios son el peor enemigo

Estar nervioso el día de la boda es una sensación normal. Para minimizarlo, lo ideal es tener un espacio tranquilo y alejado del ajetreo del momento. En este sentido, La Boella ofrece un doble pequeño oasis de tranquilidad: la habitación de la novia, pensada para ellas y todo su proceso de preparación. Un espacio amplio y luminoso, para acabar de retocarse, vestirse y prepararse para el “sí, quiero”. Un lugar sólo para ella, para compartir tiempo con los padres, hermanos o las damas de honor y buscar esa tranquilidad necesaria para el gran momento.

Bonus: vuelta al lugar de los hechos

Los nervios del día de la boda impiden muchas veces pararse a disfrutar de los detalles. Para ello, La Boella invita, un año después del enlace, a las parejas a una cena en su restaurante y a pasar una noche en el hotel boutique para celebrar el feliz aniversario.

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