• Uno de los atractivos turísticos que ofrece el archipiélago balear es recorrerlo para disfrutar de su preciado legado religioso: Una excelente oportunidad para, además, conocer la historia y evolución de cada isla a través de su Patrimonio.

El legado religioso acumulado en las Islas Baleares desde la conquista cristiana constituye un patrimonio histórico-cultural de incalculable valor que puede disfrutarse a lo largo de todas las estaciones del año. Catedrales, iglesias, santuarios, conventos y ermitas han sido testigos del paso de los grandes episodios de la historia local. Una historia que puede conocerse a través del arte y la cultura de los edificios religiosos y que sorprende por su excepcional belleza y singularidad.

Templos de exquisita sutileza como las iglesias blancas de Ibiza, singulares como la iglesia fortificada de Sant Francesc Xavier de Formentera, de espectaculares dimensiones como las de la Iglesia del Carmen Menorca o sencillamente imponentes, como la Catedral de Mallorca. Algunos de estos espacios se han convertido en lugares de especial encanto para la celebración de grandes eventos culturales, como conciertos de música clásica que aprovechan la magnífica acústica que hay en ellos.

Otros están situados en enclaves de excepcional belleza, como el Santuario de Lluc, rodeado de bosques en la Serra de Tramuntana, o el de Monte de Toro, en la cumbre más elevada de la isla de Menorca. Algunos cuentan con hospedería, lo que les brinda la posibilidad de brindar una total experiencia espiritual, paz y magnetismo para los visitantes. Asimismo, son punto de partida para excursiones y visitas.

Mallorca

La Catedral de Mallorca o ‘La Seu’ es la joya de Palma. De estilo gótico mallorquín, alberga grandes obras artísticas y acoge el ‘Espectáculo del Ocho’ dos veces al año —el 2 de febrero con la Candelaria y el 11 de noviembre con San Martín— un evento lumínico increíble y de los más mediáticos de los últimos años.

Otra parada religiosa obligada es en la Ermita de Betlem, a unos 10 kilómetros de Artà, en las tierras de la antigua alquería musulmana de Binialgorfa. Fundada en 1.805, destaca por su iglesia (obra de Joan Rosselló) y la fuente de la Bernadeta, que proporcionaba agua a la ermita y al molino. Una oportunidad ideal para hacer una parada y descansar después de subir el amplio camino escoltado por cipreses que lleva hasta la Ermita.

Menorca

Mahón y Ciudadela albergan dos de los edificios religiosos cuya arquitectura es de las más impresionantes de la isla: La Iglesia del Carmen y la Catedral de Menorca, respectivamente. La primera se erige sobre un edificio de estilo neoclásico en la Plaza del Carmen, siendo la más grande de la ciudad. En su templo conserva la imagen de la Virgen del mismo nombre, la patrona de los marineros y muy venerada por los habitantes.

Por su parte, la Catedral de Menorca se encuentra en el mismo casco antiguo de Ciutadella, de estilo gótico catalán, y alberga una sola nave cubierta con una espectacular bóveda. En verano se puede disfrutar en ella de grandes recitales de órgano, lo que le da un valor añadido a su visita.

Ibiza

Las iglesias de esta isla destacan, más que por sus ornamentaciones, por su inmaculado color blanco. Un ejemplo de ello son la Iglesia de San Mateo Apóstol y la Iglesia de Santa Eulària. La primera se encuentra en Sant Antoni de Portmany y es una de las iglesias más representativas en la isla, tal como afirma el archiduque Luis Salvador en su obra ‘Las antiguas Pitiusas’. Su arquitectura religiosa es una muestra de la tradición edilicia popular de la zona.

La Iglesia de Santa Eulària o de Puig de Missa, ubicada en el Quartó de Xarc, también destaca entre las montañas ibicencas con su blanco impoluto. En 1.785 fue declarada “Parroquia” por el primer obispo de Ibiza. En su exterior mantiene una apariencia defensiva y fortificada y está considerada como Bien de Interés Cultural, así como también todo el entorno del montículo de Puig de Missa.

Formentera

Aunque se trata de la isla de menor dimensión, también cuenta con su propio patrimonio religioso. La Iglesia de Mare de Déu del Pilar, en el Pilar de la Mola, se construyó en el siglo XVIII a causa de la distancia que separaba la única iglesia de la isla de los habitantes de La Mola. A pesar de ser un edificio sencillo, está declarada Bien de Interés Cultural.

La Iglesia de Sant Francesc Xavier, en la plaza principal de la población del mismo nombre, es el templo más importante de la isla y se conoce popularmente como “la iglesia con puertas de hierro”. Fue la primera iglesia de la repoblación de Formentera, fortificada y construida entre 1720 y 1730. Se concibió como fortificación albergando incluso varios cañones hasta 1830.

Más info e imágenes:

-Govern de les Illes Balears/ Agència de Turisme de les Illes Balears (ATB).

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