En un panorama aún marcado por la incertidumbre derivada del Covid-19, las aerolíneas, agencias de viaje y touroperadores comienzan a trazar sus estrategias de forma cautelosa y variable en función de la evolución de la pandemia en los distintos países, la apertura de fronteras y los dictámenes de los distintos gobiernos en cuanto a ocupación máxima de aviones y de hoteles. Este comienzo de recuperación tiene una fecha para Vueling, el mes de mayo, momento en el que la aerolínea comenzará sus primeros vuelos para necesidades urgentes, es decir, no serán vuelos vacacionales. Como aseguran desde la propia compañía, “tenemos previsto iniciar nuestra operativa de una forma gradual después de tres semanas de la apertura del confinamiento global, y a medida que los países estén en situación de apertura y recuperación mínima de la confianza. Es cierto que la evolución diaria puede cambiar los planes, pero la previsión es que, a principios de mayo, se inicien los vuelos gradualmente empezando por Francia, Austria, Italia, Irlanda y España, este último a mediados de mayo. A comienzos del mes de julio, esperamos empezar a operar en mercados como Reino Unido”.

Sin embargo, son más las compañías del sector que se inclinan por una recuperación del mercado a partir del mes de junio y fijan sus objetivos, sobre todo, en el mercado español. Es el caso de agencias como Destinia, que destaca que “este año los españoles viajarán más por España por varias razones: miedo a viajara a países extranjeros y ayudar a reactivar la economía nacional”. También es de la misma opinión Logitravel, que da por perdidos los meses de abril y mayo y espera reactivar su operativa en junio. Su estrategia se va a basar en el mercado nacional y países fronterizos con España, básicamente Francia y Portugal, y “a medida que se vayan abriendo fronteras, iremos abriendo mercados”. La agencia se muestra expectante con la situación de las Baleares y Canarias en cuanto a operativa de vuelos, normas que establecerá el estado con respecto a la ocupación máxima de los aviones y el estado de los hoteles “ya que es posible que no todos los hoteles abran sus puertas.

Ávoris, uno de los grandes actores del sector turístico en España, también va a poner el foco en el mercado nacional, aunque asegura que “todo dependerá de la apertura de fronteras y de la demanda por parte del cliente”. Tiene previsto comenzar a operar en el mes de junio a Caribe con un vuelo semanal a República Dominicana y Cancún y dos semanales a La Habana, con el objetivo de duplicar esta operativa durante el mes de julio, aunque “lo iremos analizando en función del mercado”. El excedente de flota de Ávoris se empleará en incrementar la operativa a Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura.

En Nautalia, también dan por perdidos los meses de abril y mayo y trabajan de cara a verano (junio, julio y agosto) y sobre todo con el foco puesto en el otoño, en el que esperan que la situación se normalice.

Y aunque la incertidumbre es el común denominador del sector, lo es más para compañías como la aerolínea Air Europa, que a día de hoy tiene el 98% de la flota parada. “Esperamos reanudar la operativa en el mes de junio, pero no sabemos de qué manera todavía, ya que estamos a la espera de las restricciones que imponga en gobierno”. De la misma opinión se muestra Iberia, que está a la espera de lo que se haga en cada país “y a día de hoy la situación es muy cambiante”, sobre todo para una aerolínea que opera en toda Europa y que tiene en Madrid su hub de conexión entre el Viejo Continente y América Latina. Ryanair, Norwegian e easyJet, actualmente, con sus flotas paradas, tampoco tomarán ninguna decisión hasta finales de abril.

El desconcierto también marca la estrategia del touroperador Soltour, especializado en Caribe, Baleares y Canarias, que esperará a que concluya la Semana Santa para tomar decisiones tanto en destinos nacionales como internacionales. Su operativa irá en función de los aviones (no disponen de flota propia), así como de la situación de los hoteles (capacidad de los mismos, cierres…).

Otras compañías, como el mayorista Viajes El Corte Inglés, con red propia de agencias de viaje asegura que a la espera de lo que ocurra, actualmente, centra sus esfuerzos “en la búsqueda se soluciones para los clientes que ya tenían viajes contratados y en la búsqueda de soluciones caso por caso con cada proveedor”. Además, la compañía está valorando la posibilidad de aprovechar este contexto para dar formación a sus propios agentes y así, “cuando todo se normalice, estar preparados para dirigirnos al cliente final inspirándole a viajar”.

Por lo que respecta a las previsiones internacionales y ante esta situación de incertidumbre, el turismo español se resentirá de forma muy considerable, ya que no se prevé que haya vuelos internacionales y de touroperadores hasta finales del mes de junio.

¿Y cuándo llegará la recuperación de la economía española?

La consultora Deloitte ha desarrollado un análisis en el que visualiza cómo y en qué momento se podrá hablar de recuperación. Lo plantea en tres fases. Primero la de aislamiento y restricciones que, según la consultora, finalizará a mitad de mayo aproximadamente. Hasta entonces, sectores muy intensivos en mano de obra, como son la restauración, el retail, los viajes o los hoteles se muestran casi sin actividad o con actividad muy baja. A partir de junio, la economía entraría en una fase de estabilización, en la que la actividad se iría reanudando de forma gradual. Los sectores más beneficiados serían la restauración y el ocio, por el deseo de los ciudadanos de olvidar la dureza de la enfermedad y el confinamiento. Y también el comercio, con una gran subida inicial por el aplazamiento de las compras durante todos los meses anteriores, que luego se estabilizaría. En cambio, sectores como el turismo y los viajes tendrían una recuperación mucho más lenta. ¿El motivo? Fundamentalmente, la confianza de los ciudadanos tardará en recuperarse. El sector aéreo, que aporta millones de turistas al año, tardará también en alcanzar la actividad previa a la crisis. Así, el escenario optimista de Deloitte coincide con el de aerolíneas, agencias y touroperadores al afirmar que este verano el sector tendrá prácticamente sólo turismo nacional, con una actividad débil concentrada en agosto.

En cuanto a los españoles, tardaremos también en viajar fuera de nuestras fronteras. En los primeros meses, las previsiones de Deloitte apuntan a que solo se realizarán viajes de primera necesidad. El boom de las videoconferencias retrasará también la recuperación de los viajes corporativos, hasta al menos seis meses desde que se levante el confinamiento y se considere seguro viajar. Y finalmente el turismo internacional seguirá muy deprimido al menos hasta el año que viene. Así, Deloitte calcula que la fase de recuperación de la economía empezará siete meses después de que se levante el confinamiento.

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