• Por su naturaleza, los apartamentos son una alternativa de alojamiento que brinda al huésped una mayor privacidad y control sobre su seguridad en la estancia reduciendo al mínimo los contactos con otras personas.

 

Imágenes: Port Plaza Apartments (Grupo Blaumar) en Tarragona

Tarragona, noviembre de 2020 – En este nuevo horizonte derivado por la pandemia, no solo han cambiado los servicios que ofrecen los alojamientos. También los huéspedes han aprendido a solicitar y a valorar qué aspectos son los más importantes a la hora de preparar sus viajes. Una realidad nueva y cambiante en la que lo que más importa es la seguridad y la confianza que transmite el establecimiento que acoge al viajero durante su estancia.

Una apuesta de alojamiento segura pasa por elegir un apartamento como opción para pernoctar, sea por motivos de trabajo o para disfrutar de unos días de descanso fuera del lugar de residencia. A continuación, cinco motivos por los que se alzan como una interesante elección:

1. Menos zonas comunes: menos riesgo de contagio
Muchos complejos de apartamentos están construidos en edificios similares a bloques de viviendas, por lo que no cuentan con muchas zonas comunes, como salas de espera, halls o zonas de recreo para sus clientes. Una característica que contribuye a reducir los contactos con otros huéspedes y a minimizar así el riesgo de contagio.

2. Irse de vacaciones con la tranquilidad de estar protegido
Después de unos meses en los que quedarse en casa era la principal medida de protección, alojarse en un apartamento constituye una elección de hospedaje que puede aportar un plus de seguridad por su similitud con un bloque de viviendas a nivel de instalaciones. Por su idiosincrasia, los edificios de apartamentos permiten salir y gozar de unos días de descanso ofreciendo toda la protección y seguridad propias del hogar junto con la diversión y desconexión que brinda una escapada o estar de vacaciones.

3. Ausencia de servicio de restauración
Igual que ocurre con las áreas comunes, la no existencia de bares y restaurantes reduce el contacto personal, el manipulado de alimentos y la interacción con los empleados. Cada estancia cuenta con su propia cocina para que los huéspedes preparen sus comidas sin salir ni cruzarse con otras personas. Además, en muchos complejos de apartamentos pueden realizarse pedidos take away para ser entregados en el apartamento con contacto cero.

4. Servicios contactless
Los edificios de apartamentos han adaptado sus instalaciones para cumplir con las medidas de prevención dando prioridad a las soluciones contactless: desde solicitar pagar con tarjeta o móvil hasta la realización del check-in y el check-out de forma totalmente virtual. Por otro lado, en muchos apartamentos puede solicitarse limpieza semanal, una opción que dota al huésped de toda libertad para escoger el momento idóneo para ello. Otra alternativa, si el cliente lo desea y se siente más seguro con ello, es optar por el servicio de limpieza diario. Además, es posible pedir al staff que los empleados accedan al apartamento cuando no haya nadie, lo que evitará cualquier contacto con individuos que no pertenezcan al núcleo habitual.

5. Autonomía, libertad, amplitud y privacidad
Alojarse en un apartamento garantiza un entorno privado y controlado en todo momento por el huésped. El visitante no está sujeto a horarios y tiene libertad de actuación para entrar, salir, organizar las comidas y la limpieza.

Un espacio para un alojamiento confortable, sostenible y seguro

Desde la implantación de los protocolos anti-Covid en los establecimientos turísticos, Grupo Blaumar ha velado por su cumplimiento para garantizar el bienestar tanto de sus huéspedes como de sus empleados. La estricta política de limpieza y seguridad que siempre han caracterizado a esta cadena hotelera se ha visto todavía más reforzada desde el inicio de la pandemia para ofrecer espacios limpios y saludables.

Port Plaza Apartments es un complejo de exclusivos apartamentos ubicados en el centro de Tarragona que ha apostado por una rehabilitación y gestión sostenible del edificio, así como un protocolo de buenas prácticas a nivel medioambiental, social y cultural, y en relación con los clientes, empleados y proveedores. Entre estas buenas prácticas destaca el sistema de filtración del aire instalado en el edificio. Cada 8 horas y sin necesidad de abrir las ventanas, el aire se renueva para reducir la concentración de Co2, lo que asegura una correcta ventilación de todas las instalaciones.

Además, este establecimiento ha establecido las medidas acordes con los requerimientos de las instituciones competentes para proporcionar a sus clientes espacios donde alojarse de forma confortable, sostenible y segura. Con ello, su objetivo es continuar inspirando a los futuros viajeros con entornos cálidos y acogedores para que se sientan lo mejor posible.

 

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